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Algarrobo Norte: donde comienza el litoral de los poetas

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Las hermosas playas de arena amarilla esconden mucho más que la riqueza de un paisaje que motiva. Cada una de sus calles tiene una historia propia que refleja la riqueza cultural de un Balneario marcado por la literatura.

Los invitamos a conocer algo más de quienes dan su nombre a muchas calles de este, nuestro Algarrobo Norte.

 

SAMUEL LILLO

samuel-lilloHijo de José Nazario Lillo, empleado de la compañía minera de Lota, y de Mercedes Figueroa, pareja que tuvo otros dos varones: Emilio y Baldomero, el célebre escritor de los libros de cuentos Subterra y Sub sole. Su tío era Eusebio Lillo, autor de la letra del himno nacional de Chile. Samuel vivió los primeros años en su ciudad natal, pero cuando tenía 10 años, la familia se muda a Lebu. Sobre esa época recuerda: «En Lebu traté por primera vez a los araucanos, cuyas hazañas e infortunios iban a ser más tarde los temas predilectos de mis trabajos literarios». Se educó en los liceos de hombres de esa ciudad y de Concepción.

En 1889 viajó a Santiago para rendir el bachillerado y después ingresó en la Escuela de Leyes de la Universidad de Chile, donde se tituló de abogado en 1896. Algunos años más tarde, ya cumplidos los 30, estudió castellano y literatura en el Instituto Pedagógico, del que egresó en 1905. Había comenzado a trabajar en su época de estudiante, 1891, como funcionario de la secretaría de su alma máter, donde serviría durante 37 años. Allí enseñó derecho minero, llegando a ser prorrector (1915-1923). Fue también profesor de castellano y literatura en el Instituto Nacional y en la Escuela Militar, en la que fundó una academia literaria. La letra del himno de esta institución castrense pertenece a Samuel Lillo. Aunque desde muy niño sintió el llamado de la lírica, comenzó su carrera literaria a los 30 años de edad, con la publicación del libro Poesías (1900); Lillo fue, además, narrador y ensayista. Su labor como educador fue excepcional: dio conferencias sobre escritores nacionales, inauguró cursos literarios y coronó sus lecciones universitarias con su libro Literatura chilena, publicada en 1918 y adoptada en la enseñanza secundaria de esa época (Wikipedia)

 

 

PATRICIA MORGAN

patriciamorganPatricia Morgan, pseudónimo de Marta Herrera de Warnken (Santiago, 1902 – 1978). Poeta y autora dramática. Escribió los libros de poesía Fata Morgana (1936), Inquietud de silencio (1938), Viaje de luz (1944), Torrente inmóvil (1953) y Una puerta a la luz (1973). Figuran en su producción las obras de teatro Búscame entre las estrellas (1946) y La tarde llega callada (1947). Fuente: MCN Biografías.

 

 

 

 

 

JOAQUÍN EDWARDS BELLO

joaquin-edwards-belloDestacado cronista y novelista, nació en Valparaíso el 10 de mayo de 1887. Fue bautizado como Víctor Lorenzo Joaquín por sus padres Ana Luisa Bello Rozas -nieta de Andrés Bello– y Joaquín Edwards Garriga, un importante banquero. Tempranamente demostró su interés por la literatura y el periodismo fundando revistas durante su época de estudiante en su Valparaíso natal. En 1904, debido a la enfermedad de su padre viajó por primera vez a Europa con 17 años de edad. A partir de ese momento, jamás abandonaría su fascinación por la vida cosmopolita y la escena cultural e intelectual de París. Contraviniendo los deseos de su padre, no prosiguió una carrera política ni diplomática, sino que optó por dedicarse completamente a la literatura y al periodismo. En 1910 publicó su primera y polémica novela, El inútil, que lo marcó para siempre como rebelde y gran cuestionador de la realidad chilena. De su vasta y variada producción literaria destacan novelas como El Roto (1920), El chileno en Madrid y La chica del Crillón, en las que se manifiesta el espíritu de la época: la búsqueda de una identidad nacional, la pretensión de mostrar al chileno en su esencia, corregir los vicios del pueblo y resaltar de manera solapada las virtudes del criollo. En esta empresa se valió de los recursos estilísticos del Mundonovismo, del cual tomó la estética naturalista para la descripción tanto de los espacios como de los tipos humanos. Explotó asimismo la crítica impresionista en sus cuentos y crónicas y recogió las corrientes vanguardistas que conoció en el París de entreguerras, cuya manifestación se encuentra en la publicación de Metamorfosis, libro de poemas de inspiración dadaísta y ultraísta, firmados con el seudónimo Jacques Edwards. Pero la constante en su obra fue su espíritu nacionalista. Influido por las ideas de Víctor Raúl Haya de la Torre escribió El nacionalismo continental (1925), en la que sostuvo la ascendencia e identidad común americana a partir de nuestra herencia hispana. Tanto como por sus novelas, Joaquín Edwards Bello fue conocido como un prolífico escritor de crónicas y ensayos. Sus crónicas analizaban con gran agudeza e ironía distintos aspectos de la realidad chilena y se caracterizaron por exhibir una escritura moderna y veloz. La mayoría de ellas fueron publicadas en la sección “Los Jueves de Joaquín Edwards Bello”, en el diario La Nación, y han sido reunidas en varias compilaciones, entre las cuales destaca Mitópolis, recogida por Alfonso Calderón. Edwards Bello recibió el Premio Nacional de Literatura en 1943 y el Premio Nacional de Periodismo en 1955. Sin embargo, sus últimos años no fueron gratos. En 1960 sufrió un ataque de hemiplejia bastante severo, del cual logró recuperarse gracias los cuidados de su esposa. Años más tarde, sumido en la angustia, se suicidó el 19 de febrero de 1968. La Biblioteca Nacional, junto con albergar ejemplares de toda su producción escrita, custodia su archivo personal de recortes en la sección de Referencias Críticas (Memoriachilena.cl).

 

ALFONSINA STORNI

alfonsina-storni(Sala Capriasca, Suiza, 1892 – Mar del Plata, Argentina, 1938) Poetisa argentina de origen suizo. A los cuatro años se trasladó con sus padres a Argentina, y residió en Santa Fe, Rosario y Buenos Aires. Se graduó como maestra, ejerció en la ciudad de Rosario y allí publicó poemas en Mundo Rosarino y Monos y Monadas. Se trasladó luego a Buenos Aires y fue docente en el Teatro Infantil Lavardén, en la Escuela Normal de Lenguas Vivas y en 1917 se la nombró maestra directora del internado de Marcos Paz. Alfonsina Storni comenzó a frecuentar los círculos literarios y dictó conferencias en Buenos Aires y Montevideo; colaboró en las revistas Caras y Caretas, Nosotros, Atlántida, La Nota y en el periódico La Nación. Compartió además la vida artística y cultural del grupo Anaconda con Horacio Quiroga y Enrique Amorín y obtuvo varios premios literarios. En la década de 1930 viajó a Europa y participó de las reuniones del grupo Signos, donde asistían figuras importantes de las letras como Federico García Lorca y Ramón Gómez de la Serna. En 1938 participó en el homenaje que la Universidad de Montevideo brindó a las tres grandes poetas de América: Gabriela Mistral, Juana de Ibarbourou y ella misma. Ese año, el 25 de octubre, víctima de una enfermedad terminal, decidió suicidarse en Mar del Plata. Madre soltera, hecho que no era aceptable en su época, fue sin embargo la primera mujer reconocida entre los mayores escritores de aquel tiempo. Su trayectoria literaria evolucionó desde el Romanticismo hacia la vanguardia y el intimismo sintomático del Modernismo crepuscular. El rasgo más característico de su producción fue un feminismo combativo en la línea que se observa en el poema Tú me quieres blanca, el cual se halla motivado por las relaciones problemáticas con el hombre, decisivas en la vida de la poetisa (biografiasyvidas.com).

 

MIGUEL LUIS ROCUANT

miguel-luis-rocuantHijo de Toribio Rocuant y de Isabel Figueroa, Miguel Luis Rocuant nació en Valparaíso en octubre de 1877. Sus estudios los hizo en Santiago bajo la custodia del político y orador Isidoro Errázuriz, quien puso a disposición del joven Miguel Luis su enorme biblioteca. Rocuant no tardó en demostrar inquietudes literarias: en 1902 publicó el libro Brumas, con prólogo de Marcial Cabrera Guerra, en 1905 Poesías y, tres años más tarde, el volumen titulado Impresiones de la vida militar. En 1917 su nombre ocupó el quinto lugar en la antología poética Selva Lírica y en el año siguiente fundó la Revista de Artes y Letras junto a Fernando Santiván, donde publicó ensayos sobre arte que más tarde fueron reunidos en el libro Tierras y Cromos, editado en 1921. Posteriormente publicó una serie de trabajos de corte estético: Los líricos y los épicos, dedicado al estudio de la poesía, Las Blancuras Sagradas, a la escultura y Los ritmos anunciadores, a la música. Como ocurrió con muchos otros jóvenes escritores de su generación, Miguel Luis Rocuant siguió la carrera diplomática, llegando a desempeñarse como Subsecretario de Relaciones Exteriores. Publicó además algunas novelas, como El crepúsculo de las catedrales (1935) y Con los ojos de los muertos (1940), y libros de impresiones de viajes, como San Sebastián de Río de Janeiro (1921) y En la barca de Ulises (1933). Murió en 1948 (memoriachilena.cl).

 

JUANA DE IBARBOUROU

juana-de-irarbourou(Juana Fernández Morales; Melo, Uruguay, 1892 – Montevideo, 1979) Poetisa uruguaya considerada una de las voces más personales de la lírica hispanoamericana de principios del siglo XX. A los veinte años se casó con el capitán Lucas Ibarbourou, del cual adoptó el apellido con el que firmaría su obra. Tres años después se trasladó a Montevideo, donde vivió desde entonces.Sus primeros poemas aparecieron en periódicos de la capital uruguaya (principalmente en La Razón) bajo el seudónimo de Jeannette d’Ibar, que pronto abandonaría. Comenzó su larga travesía lírica con los poemarios Las lenguas de diamante (1919), El cántaro fresco (1920) y Raíz salvaje (1922), todos ellos muy marcados por el modernismo, cuya influencia se percibe en la abundancia de imágenes sensoriales y cromáticas y de alusiones bíblicas y míticas, aunque siempre con un acento singular. Su temática tendía a la exaltación sentimental de la entrega amorosa, de la maternidad, de la belleza física y de la naturaleza. Por otra parte, imprimió a sus poemas un erotismo que constituye una de las vertientes capitales de su producción, la cual se vio tempranamente reconocida: en 1929 fue proclamada “Juana de América” en el Palacio Legislativo del Uruguay, ceremonia que presidió el poeta “oficial” uruguayo Juan Zorrilla de San Martín y que contó con la participación del ensayista mexicano Alfonso Reyes. Poco a poco su poesía se fue despojando del ropaje modernista para ganar en efusión y sinceridad. En La rosa de los vientos (1930) se adentró en el vanguardismo, rozando incluso las imágenes surrealistas. Con Estampas de la Biblia, Loores de Nuestra Señora e Invocación a san Isidro, todos de 1934, inició en cambio un camino hacia la poesía mística. En la década de 1950 se publicaron sus libros Perdida (1950), Azor (1953) y Romances del destino (1955). En esta misma época, en Madrid, salieron a la luz sus Obras completas (1953), donde se incluyeron dos libros inéditos: Dualismo y Mensaje del escriba. De su obra poética posterior destaca Elegía (1967), libro en memoria de su marido. Juana de Ibarbourou ocupó la presidencia de la Sociedad Uruguaya de Escritores en 1950. Cinco años más tarde su obra fue premiada en el Instituto de Cultura Hispánica de Madrid, y en 1959 el gobierno uruguayo le concedió el Gran Premio Nacional de Literatura, otorgado por primera vez aquel año. Su obra en prosa estuvo enfocada fundamentalmente hacia el público infantil; en ella destacan Epistolario (1927) y Chico Carlo (1944) (biografiasyvidas.com).

 

 

PEDRO PRADO

pedro-pradoPedro Prado nació en Santiago el 8 de octubre de 1886. Su poesía surgió en un contexto donde interactuaban dos poéticas antagónicas; por una parte, el modernismo rubendariano, de espíritu cosmopolita y referentes franceses, y por otra, un nacionalismo que se tradujo, en la lírica chilena, en la exaltación de los valores regionales, a los que se les insufla una suerte de aliento universal. Figuras representantes de estas dos tendencias son, respectivamente, Pedro Antonio González y Carlos Pezoa Véliz. En este estado de cosas apareció Flores de cardo, hacia 1908. El libro produjo en el lector y la crítica una mezcla de admiración y estupor, pues se acababa de introducir en Chile, con él, el culto al verso libre y la ruptura de las sujeciones métricas, lo que significó el punto de partida de muchas y sustanciales transformaciones en la lírica nacional. Pedro Prado puede ser ubicado en la promoción de poetas que comienza a publicar sus primeras obras entre 1907 y 1917, en la llamada Generación Literaria de 1920, junto a Ernesto Guzmán, Carlos R. Mondaca, Manuel Magallanes Moure, Max Jara y Juan Guzmán Cruchaga, grupo de poetas más bien intimistas, introspectivos, de versificación sutil, volcados a la vida interior o paisajes provincianos y campesinos, sin mayores desbordes vanguardistas ni experimentación formal. Fue, además, fundador en 1915 del famoso grupo Los Diez, acerca del cual tanto se habló en aquella época y que nunca pudo ser evocado sin tropiezos, porque muchos detalles nunca se han esclarecido, sobre todo, considerando el carácter lúdico que los caracterizó. Con este grupo publicó una revista que alcanzó cuatro números. Su obra Pájaros errantes, publicada en 1915, es considerada por muchos críticos como la obra poética cumbre de Pedro Prado. Es un libro escrito en prosa, que recoge lo mejor de la tradición parnasiana y simbolista. Hay en este texto una gran conciencia de la composición, que podría leerse como la conjunción del arquitecto con el poeta, y una ordenación racional que refrena el caos de los instintos primordiales. La obra estrictamente poética de Pedro Prado se suspendió en 1915, con la publicación de Los pájaros errantes, para reanudarse diecinueve años más tarde, en 1934, con los sonetos del Camino de las horas y luego en 1945 con Esta bella ciudad envenenada. En este largo lapso, Prado produjo numerosas y ya clásicas obras en prosa, desde ensayos hasta novelas, de las que sobresalen Alsino, vasta novela alegórica y poética sobre el tema de la libertad del individuo, la audaz imitación a las formas literarias orientales en Karez-Y-Roshan, y la novela Un juez rural, texto de corte realista y con toques de humor singularísimos. En 1935 recibió el Premio Academia de Roma. En 1949 se le otorgó el Premio Nacional de Literatura. Murió en Viña del Mar el 31 de enero de 1952 (memoriachilena.cl).

 

ALBERTO BLEST GANA

alberto-blest-ganaAlberto Blest Gana nació en Santiago, el 4 de mayo de 1830. Estudió en el Instituto Nacional y en la Academia Militar. Sus primeras novelas se destacaron por estar fuertemente influenciadas por los rasgos románticos de la época. La primera de ellas fue El pago de las deudas. Luego de la publicación de cuatro novelas, que se caracterizaron por el romanticismo que imperaba en la generación de jóvenes escritores de la época, Alberto Blest Gana inició la etapa realista con La Aritmética del Amor. En 1862 publicó una de sus novelas más importantes, Martín Rivas, donde refleja fielmente el ascenso social de la incipiente clase media chilena.  En Durante la Reconquista, Alberto Blest Gana reconstruyó el nacimiento de la República de Chile. Luego, en 1906, publicó Los Transplantados, novela cuyo tema central es la vida de chilenos en París. A la edad de 79 años, publicó El Loco Estero, novela que también refleja la vida y las costumbres de los chilenos, esta vez en el contexto de la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana.  Alberto Blest Gana falleció en París, Francia, el 9 de noviembre de 1920 (educarchile.cl)

 

ANTONIO BÓRQUEZ

antonio-borquez(1874-1938). Escritor chileno nacido en Ancud; dirigió los diarios El Progresista y El Ateneo. Su actividad literaria se orientó con preferencia hacia el género poético. Se le puede considerar como uno de los iniciadores del modernismo en su país. Entre los libros de poemas que escribió se cuentan Campo lírico (1900), Amorosa vendimia (1901), La floresta de los leones (1907), Dilectos decires (1912), La leyenda de la estrella solitaria (1919), La diamantina fortaleza (1929), etc. Escribió además varios dramas: Carrera (1921) y El trovador paladín (1928), además de la novela La belleza del demonio: la Quintrala (1914) (mcnbiografias.com).

 

 

 

LUIS DURAND

luis-durandLuis Durand (Traiguén, 6 de julio de 1895 – Santiago de Chile, 11 de octubre de 1954), fue un distinguido escritor y periodista chileno. Fue director del diario La Nación y de la revista Atenea, de la Universidad de Concepción. Asimismo trabajó como periodista en El Mercurio, El Diario llustrado y Las Últimas Noticias. Es considerado, junto a Mariano Latorre; uno de los más importantes representantes del criollismo chileno.Luis Durand nació el 6 de julio de 1895 en Traiguén. Su infancia y parte de su juventud transcurrió en ese pueblo sureño. Desde muy pequeño sintió inclinación por la literatura, pero debido a la falta de recursos, para poder obtener algún libro tenía que ingeniárselas. Así, semanalmente pedía prestado a un zapatero amigo folletines que a éste le llegaban desde Santiago. También, algunas noches acudía a escuchar las lecturas de novelas en francés que una señorita de su pueblo ofrecía a un círculo de amistades. Sus estudios básicos los cursó en su ciudad natal. Posteriormente, emigró a Santiago, donde efectuó la enseñanza media en el Instituto Nacional. Los primeros años en Santiago fueron bastante duros. Llegó a la capital en condiciones muy modestas, según refieren sus amigos, amparado por su medio hermano Manuel Manríquez, quien, luego de mostrarle la Catedral “para que se fuera acostumbrando”, lo llevó a vivir al barrio del Matadero Municipal. Allí tuvieron lugar pequeñas experiencias que Durand nunca olvidó, plasmándolas más tarde en sus obras. Tal vez, por la nostalgia de su tierra, regresó a Traiguén, donde ingresó a una escuela agrícola sin terminar estos estudios. Trabajó como administrador en algunos fundos de la zona, en Quechereguas, como profesor en una escuela franciscana y como tenedor de libros; otro contacto directo que lo iría acercando, ya desde su juventud, hacia su destino de escritor. Finalmente, regresó a Santiago en 1920 para integrarse en el ambiente literario, que por ese entonces, animaban Joaquín Edwards Bello, José Santos González Vera y Mariano Latorre, entre otros, en las tertulias de Carlos George Nascimento. Para poder subsistir se integró a Correos de Chile, donde obtuvo un trabajo de jornada completa. A pesar del agotamiento, producto de la ardua jornada de trabajo, persistió en sus intentos literarios y publicó por primera vez en la revista Zig-Zag, en 1927. Por otra parte, colaboró, como periodista, en los diarios El Mercurio, El Diario llustrado y Las Últimas Noticias. Cuando murió Domingo Melfi, ocupó el cargo de Director del diario La Nación y de la revista Atenea, de la Universidad de Concepción, donde realizó una labor magnífica. En 1929 publicó Tierra de pellines, novela que lo consagró como escritor. Posteriormente, en 1934, presentó Mercedes Urízar, para muchos su mejor obra. En 1947, escribió su único cuento infantil: Guauguau y sus amigos, el que editó bajo el sello Rapa Nui. Finalmente, en 1949, dio a conocer Frontera, libro voluminoso y más discutido, que para el autor representó el máximo esfuerzo de creación. Junto con Mariano Latorre, del que fue amigo y discípulo, se le considera uno de los representantes de mayor importancia del criollismo chileno. A su muerte, acaecida el 11 de octubre de 1954, dejó inconclusa una novela, la que se editó recién en 1957 con el título de Un amor.

 

RAFAEL MALUENDA

rafael-maluendaNació en Santiago en 1885, en la Posada del Corregidor. Estudió en el Instituto Nacional (1987). Se recibe de bachiller en Letras (1904).Fue redactor de cables en el periódico La Ley. En 1905 comienza estudios de Arquitectura, pero los desecha por la escritura. Colabora en El Ferrocarril y el Diario Ilustrado, desempeñándose en este ultimo como critico literario. Publica cuentos y obras dramáticas en las revistas Zigzag y Pacifico Magazine. En 1914 se traslada a Chillan donde funda el diario El Día. En 1918 regresa a Santiago y colabora en la revista Sucesos. Finalmente en 1920 se integra al diario El Mercurio, donde escribe en la sección Día a Día, redacta artículos políticos, cuentos, columnas literarias. En 1946 fue nombrado director de este medio, en reemplazo de Clemente Díaz. El cuento “El gañán”, fue premiado con “La pluma de oro” en el concurso abierto a los escritores de la lengua convocado por la revista Letras y Ciencias Sociales de Tucumán, Argentina (1906). El cuento “Los Ciegos” y el drama “ La Suerte” fueron galardonados en el concurso literario de 1910, con motivo de la celebración del Centenario de la Independencia. Recibió el Premio Nacional de Periodismo y fue designado miembro de la Academia Chilena de La Lengua, ambos en 1954. Muere el 4 de septiembre de 1963 (escritores.cl).

 

BENJAMÍN VICUÑA MACKENNA

benjamin-vicun%cc%83a-mackennaPese a que sólo vivió 55 años, Benjamín Vicuña Mackenna fue un periodista y prolífico escritor. Escribió 192 libros y 1508 publicaciones en periódicos, entre las que figuran artículos, cartas y notas (Gazmuri, 2006: p. 134). A los 16 años publicó sus primeros artículos. El historiador Guillermo Feliú lo describe como “el primer escritor que vivió de la pluma y quien hizo de su oficio una verdadera profesión” (1958: p.7). Su escritura era narrativa, descriptiva, ensayística, subjetiva y positivista. Acopiando y clasificando los numerosos documentos, escribía de dos a tres libros a la par, ayudado por varios secretarios que le anotaban sus dictados. Escribió para personas comunes y corrientes, con un lenguaje sencillo y directo, “su talento de ‘literato’ amenizaba sus narraciones” (Vicuña, Manuel, 2009: 16). Sus obras recorrieron variadas materias como las guerras civiles en Chile, la historia urbana de ciudades como Santiago y Valparaíso; la Guerra del Pacífico; hombres del período de la conquista de Chile, como Diego de Almagro y Lautaro; biografía de diversos personajes históricos, como los hermanos Carrera, Bernardo O’Higgins y Diego Portales; obras relativas al americanismo como la Confederación Americana y otras temáticas como el clima de Chile, la isla de Juan Fernández, y los médicos de antaño. En su labor como periodista fundó diarios y escribió artículos de prensa. Creó en Santiago El Liberal (1857), La Asamblea Constituyente (1858), El Nuevo Ferrocarril (1879 – 1881) y en Nueva York La Voz de América (1865). Como colaborador permanente del Mercurio de Valparaíso escribió 823 artículos entre 1852 y 1885. En ese mismo período publicó 238 artículos en El Ferrocarril (1856 – 1885), 25 colaboraciones en El Mensajero de la Agricultura (1856 – 1857) y 38 títulos para La Nación de Valparaíso (1881). Ocasionalmente, colaboró con Revista del Pacífico, Revista de Santiago y Revista de Artes y Letras. En Veintiuno de Mayo, de Iquique, publicó 60 artículos entre 1880 y 1883 (museovicunamackenna.cl).

 

VICENTE PÉREZ ROSALES

vicente_perez_rosales(Santiago, 5 de abril de 1807-Santiago 6 de septiembre de 1886) fue un importante Estadista, comerciante, minero, aventurero, diplomático, pintor y escritor chileno, miembro del clan de Los ochocientos. Es reconocido por ser el agente colonizador en la zona del lago Llanquihue junto con Bernardo Philippi y por ser el autor del libro Recuerdos del pasado, libro que a ojos de Miguel de Unamuno es la mejor novela chilena. Hijo de Joaquín Javier Pérez y Salas y de María Mercedes Rosales y Larraín, miembro de una importante familia patricia de su época, fue primo del presidente José Joaquín Pérez Mascayano y nieto del miembro de la Primera Junta Nacional de Gobierno de Chile Juan Enrique Rosales. Se casó con Antonieta Urrutia Palacios. Durante su infancia en la ciudad argentina de Mendoza, escapando de las Guerras de Independencia, es testigo directo del fusilamiento de los hermanos Carrera ordenada por Toribio de Luzuriaga y por el tristemente célebre abogado Bernardo de Monteagudo. A la edad de 14 años zarpó en el HMS Owen Glendower rumbo a Europa, pero fue abandonado por el capitán 4to Lord de Spencer en Río de Janeiro, donde fue auxiliado por la escritora Maria Graham. Vuelto a Chile, decide partir nuevamente a Europa en 1821 estudiando en París, en exclusivas escuelas para hispanoparlantes, donde conoce a grandes personajes de la Literatura española de la época. En su juventud fue educado en pintura por el francés Raymond Monvoisin. Años después viajó a California, incentivado por la Fiebre de oro en 1848, junto con sus cuatro hermanos y un cuñado (Wikipedia).

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